UNICEF en Cuba

La labor de UNICEF en Cuba comienza en 1962 pero no es hasta el 1992 que se crea la sub oficina dependiente de la representación de México, y es a partir de del año 2000 que pasa oficialmente a la categoría de Oficina País.
La colaboración con Cuba iniciada en la década del 60 está ligada a los primeros planes nacionales de vacunación masiva en niños y niñas. Estas funciones estuvieron a cargo de un oficial del PNUD hasta el inicio de operaciones de una oficina UNICEF y el nombramiento de un oficial de programa residente.

Desde el 1992, año en el cual la colaboración empezó a enmarcarse en programas multianuales de cooperación, hasta la actualidad, se han desarrollado 4 ciclos de cooperación, correspondiendo el cuarto al período 2008-2013.

Misión

La misión de UNICEF en Cuba consiste en apoyar al país en el logro de sus prioridades de desarrollo y en la consecución de sus compromisos vinculados con los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), la Convención sobre los Derechos del Niño, la Convención sobre la Eliminación de toda forma de Discriminación contra la Mujer y otros instrumentos internacionales vinculados a la infancia y adolescencia con el objetivo de garantizar el pleno disfrute de sus derechos. En esta línea UNICEF apoya la construcción y desarrollo de políticas públicas y planes nacionales que incluyan programas de inversión social para lograr un mundo apropiado para la infancia y adolescencia.

Intervenciones

En base a las prioridades nacionales y en línea con la estrategia global de UNICEF en armonía con los ODM se elabora cada 5 años un Programa País con una programación basada en derechos, equidad y género; así como en lo operacional en un enfoque basado en resultados.
Esta estrategia es presentada a la Junta Directiva de UNICEF que la aprueba y confirma el monto de recursos ordinarios que se decidió asignar al país para el período. En el caso del marco actual de colaboración 2008-2012 se estimó un presupuesto de 9.7 millones de USD. A lo largo del ciclo de cooperación, la oficina logró atraer recursos incrementando su presupuesto en 12.325 millones de USD, de los cuales 3.825 millones son recursos ordinarios de UNICEF y 8.500 millones de USD son otros recursos (movilizados por la sede y por la oficina país).

Además UNICEF, de manera ad hoc gestionó fondos de emergencias para financiar actividades de recuperación post emergencia. En 2008 esa gestión logro recaudar una cifra de 3.8 millones de USD.

Del 2000 en adelante: acercamiento integral a niños y niñas de 0 a 5 años, de 6 a 11 años, y a adolescentes.

En línea con el Plan Nacional de Acción desarrollado por Cuba en 2002, tomando como base a la Declaración “Un mundo apropiado para los niños” adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, se pasó de una programación sectorial a una programación basada en grupos etáreos abordando de forma más integral la infancia y adolescencia según la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN).

Los 3 sectores originales de concentración de trabajo para UNICEF (salud, educación, agua y saneamiento) se mantuvieron como temas transversales de acción dentro de las áreas programáticas correspondientes a los 3 grupos de edades de niños, niñas y adolescentes entre los 0 a 18 años, junto a nuevos temas que son: nutrición; VIH/Sida; prevención y manejo de riesgos; prevención de accidentes; promoción de derechos y participación; cultura.
De esta manera se ha podido focalizar la atención en las necesidades específicas de cada grupo de edad y reforzar la atención a la adolescencia, y a sus derechos a la participación y a la recreación sana y segura, reconocidos por UNICEF a nivel global.

Entre las contribuciones de UNICEF al fomento de una cultura de derechos se destaca el proyecto de Divulgación de los Derechos de la Niñez y la Adolescencia, puesto en marcha en 2000, y coordinado por el Ministerio de la Justicia. Este proyecto, desarrollado al nivel nacional, provincial y municipal, tiene como propósito elevar la conciencia jurídica de la niñez, la adolescencia y de la población adulta en general en torno a los derechos de las generaciones más jóvenes de cubanos y cubanas. Se basa en la investigación sobre el conocimiento de los derechos por niños, niñas y adolescentes, la divulgación de estos (a través de publicaciones, revistas de impacto nacional, informaciones en los medios de comunicación masiva, afiches y folletos) y una labor de capacitación, tanto a nivel nacional como local, para profesionales y actores comunitarios que en su trabajo tienen relación con estas edades. El Proyecto cuenta con 16 Centros de Referencia de los Derechos de la Niñez y la Adolescencia (1 nacional y 15 territoriales, 3 de ellos con funciones de coordinadores regionales), que organizan su trabajo mediante equipos multisectoriales.

Habría que destacar en el actual ciclo de cooperación la abogacía de UNICEF en materia de Protección, en lo que se refiere a la capacitación y facilitación de intercambios y debates, a nivel nacional y regional, en torno a temas como los instrumentos jurídicos internacionales, la adecuación de las legislaciones a estos, las experiencias del país en la atención a infantes y adolescentes que han cometido hechos tipificados como delitos, entre otros.

Como apoyo al desarrollo integral de los niños y niñas de 6 a 11 años hay de destacar la contribución de UNICEF al Programa Nacional de Prevención de Accidentes y a la reducción de la mortalidad causada por accidentes mediante la incorporación de un programa de educación vial en los diferentes niveles de enseñanza en el país y la elaboración de materiales para la prevención de accidentes dirigidos a las familias.

Entre las contribuciones de UNICEF al desarrollo integral de la primera infancia cabe mencionar el apoyo sostenido al programa “Educa Tu Hijo” y su impacto en el desarrollo psico-emocional de los niños de 0 a 3 años, los esfuerzos desplegados para el fomento de la lactancia materna (creación de bancos de leche materna y apoyo a hogares maternos) y el control de la anemia en niños de 12 a 24 meses y madres lactantes en el marco del programa interagencial de prevención de anemia 2009-2012 desarrollado en 24 municipios vulnerables de 6 provincias del país así como mediante la fortificación de purés de frutas para niños y niñas hasta los 2 años de edad.

Colaboración actual

El actual programa de cooperación (2008-2013) entre UNICEF y Cuba, que se corresponde con el Marco de Asistencia de las Naciones Unidas para el Desarrollo (MANUD), mantiene un enfoque multisectorial basado en el ciclo de vida de la niñez y adolescencia y está conformado por 3 componentes:

  • Desarrollo integral de la primera infancia (de 0 a 5 años): enfocado en el desarrollo de los aspectos físicos, psicológicos, emocionales y sociales de los niños; en la eliminación de enfermedades inmunoprevenibles; el fomento de la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses así como la fortificación de alimentos básicos de amplio consumo infantil; el mejoramiento de la calidad de la asistencia médica y atención educativa a los niños y niñas.
  • Desarrollo integral de niñas y niños de 6 a 11 años: centrado en la elevación de la calidad del aprendizaje y igualdad de oportunidades para todos, con un atención especial hacia los niños y niñas con necesidades especiales, los escolares de zonas rurales y de montaña y los provenientes de familias en situaciones de desventaja social; el fomento del derecho a una recreación sana en escolares de la enseñanza primaria mediante el participación de escolares en actividades culturales recreativas y deportivas; la prevención de enfermedades transmisibles y reducción de la mortalidad por accidentes; la prevención y manejo de riesgos por fenómenos naturales enfocado en la preparación de los niños ante situaciones de emergencia.
  • Desarrollo integral de la adolescencia de 12 a 18 años: focalizado en el incremento de la calidad de la educación mediante un modelo educativo centrado en valores humanos y sociales, un aprendizaje integral y la adquisición de competencias para la vida, con especial atención hacia los adolescentes en situaciones de riesgo o desventaja social o que tienen necesidades educativas especiales; la calidad de la salud y la promoción de conductas seguras y responsables, con énfasis en aspectos como la salud sexual y reproductiva, así como el derecho a una recreación sana, segura y culta; el fomento de una cultura de derechos y participación entre adolescentes, sus familias y comunidades.